Las diferencias entre arte moderno, posmoderno y contemporáneo, tras realizar un análisis filosófico de la situación, lo que me lleva a pensar que la diferencia radical está en el cómo nuestras mentes ven las cosas, en cómo las percibimos; y es que definitivamente tratar de generar diferencias entre un estilo de arte al otro, es como tratar de caminar sobre un hilo muy delgado que al menor descuido se rompe, pues el arte moderno y contemporáneo, por sus nombres en sí, nos sitúan en nuestro tiempo. Y es que lo interesante de este par de palabras es que nos llevan a pensar directamente en algo que es reciente, que es de ahora, que es cercano (y que para mí, el fin de estos estilos: acercarnos a ellos de manera más personal de acuerdo con nuestra propia realidad).
“Arte después del fin del arte” trata de hacernos entender, que moderno y contemporáneo, están fuera de cierta manera, a una descripción de técnicas y colores que los diferencie entre si y entre otros estilos; pues como bien lo menciona las tendencias artísticas como el renacimiento, barroco, rococó, romanticismo, etc se pueden caracterizar por los cambios decisivos que parten de las reacciones a contradecir lo que se estaba haciendo, el arte moderno trata de llevar la percepción a otro nivel, dejando de lado las representaciones idénticas (de paisajes, personas y eventos históricos) para darle prioridad a los métodos de representación, en centrarse en sí mismo, es decir que el arte moderno nos hace ir más allá, nos hace que como espectadores no quedemos impactados simplemente por la belleza de cada obra sino que seamos capaces de adentrarnos en sus entrañas y logremos redefinirla según nuestra propia percepción, pues el modernismo esta caracterizado por tener una parte estratégica con estilo que para mí, termina en una acción del consumidor de arte.
“De la misma manera que moderno no es simplemente un concepto temporal que significa lo más reciente, tampoco contemporáneo es un término meramente temporal que significa cualquier cosa que tenga lugar en el presente”. Por su lado, los artistas contemporáneos buscan liberarse de cualquier atadura a un propósito como tal. Dispone del arte pasado para que sea trabajado al antojo y satisfacción de cada artista, ya no tienen esa premisa de querer ser interpretado o analizado con un fin, simplemente hacer, a mi modo de ver, representaciones libres de los pensamientos y vivencias de cada artista.
Para concluir, debo reiterar que entre arte moderno y arte contemporáneo hay un hilo delgado para diferenciarlos, pues aunque uno se vea un tanto más ligado a llevarnos al análisis y el otro este descrito como una expresión libre, para mí todo el arte es un mundo donde cada persona (ya sea artista o espectador) tiene la responsabilidad de dejar plasmada su percepción, de realizar una interpretación personal que lo haga único.
No hay arte después de arte, no existe inicio ni final, no hay muerte ni resurrección, simplemente transformación de realidades y de percepciones, generación de tendencias que nos hacen evolucionar. De la misma manera que día a día como seres humanos despertamos con nuevas necesidades y con nuevos retos, el arte despierta día a día con hambre de comunicación de nuestra actualidad.

